A principios del 2016 hubo en algunos grupos de People Analytics una discusión interesante sobre si vale la pena medir el engagement o no. El debate se centraba principalmente en si había relación entre el nivel de engagement y los resultados organizacionales, y sobre si valía la pena estimar algo que no se puede medir directamente. Esta discusión se tornó interesante porque intervinieron, a favor y en contra, personas que se dedican en la actualidad a medir la gestión de recursos humanos.

Para escribir este post  busqué diversas fuentes, tanto de consultores como de algunos investigadores “académicos”. Pero, previo a eso, hice lo que cualquier mortal haría en el siglo XXI: lo googleé.

Al buscar una definición de engagement me resultó llamativo que sea un término adoptado del marketing, y que indica, para explicarlo sencillamente, el grado en que una persona se engancha con una marca e interactúa con ella. Ahora bien, supongo que con los años me estoy volviendo un tipo jodido, pero a priori no me suena que engagement sea un sinónimo de compromiso (y algunos papers los toman como conceptos diferentes). Esto me llevó a pensar si al medir el engagement, estamos midiendo lo que queremos medir. Seguir leyendo “¿Sirve para algo el engagement?”